quarta-feira, 23 de março de 2011

Porque es necesario confesar a Jesús como Señor

Aun que a algunos (calvinistas radicales) no les gusta, la Biblia habla de la necesidad de confesar a Jesucristo como Señor y creer en su corazón, lo que resulta en la salvación del pecador y en la gloria de Dios. El texto abajo es el principal fundamento de la doctrina y está de acuerdo con el contexto de toda la Biblia. A los calvinistas les gustaría quitarlo del canon, pero iba aumentar su error. Por eso apenas lo tuercen:

8 Pero ¿qué dice?: «Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón». Esta es la palabra de fe que predicamos:
9 Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo,
10 porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
11 La Escritura dice: Todo aquel que en él cree, no será avergonzado,
12 porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que lo invocan;
13 ya que todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo.” (Romanos 10:8-13).
        I. Nos gustaría analizar versículo por versículo de este texto.
A. El versículo 8, citando la ley, dice que la palabra está en la boca y en el corazón. y es la palabra que predicamos. El contexto cercano habla claramente que uno solo puede creer si alguien lo predique y lo que trae la fe para salvación es el oír la palabra de Dios.


14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?
15 ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: «¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!»
16 Pero no todos obedecieron al evangelio, pues Isaías dice: «Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?»
17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” (Romanos 10:14-17).


Claramente uno no puede invocar a alguien en el cual no ha creído, tampoco no pueden creer en aquél de quien no ha oído. Pero uno puede creer o no en la predicación, pues Dios ha dado su libre arbitrio (versículo 16). Y por último, hay que oír la palabra para creer (Versículo 17).


B. Ahora analizaremos el versículo 9


Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo,(Romanos 10:9).


En primer lugar veamos lo que dice el Diccionario de la Real Academia Española sobre la palabra “si”:
si. (Del lat. si).
  1. conj. Denota condición o suposición en virtud de la cual un concepto depende de otro u otros. Si llegas el lunes, llegarás a tiempo. Estudia, si quieres ser docto.”(Real Academia Española).


Podemos entender de forma clara y contundente que confesar con la boca que Jesucristo es el Señor y creer en el corazón que Dios lo levantó de los muertos son condiciones para cualquiera recibir la salvación.


    1. Para los judíos - Confesar que Jesucristo es el Señor (Kyrios) es reconocerlo como Mesías y Dios - la palabra Kyrios, es igual a Señor en el Griego y equivale a Jehová en el Hebreo. El que confesaba a Jesús como el mesías era expulsado de la sinagoga y despojados de su herencia y bienes. Miremos algunas referencias:
    Por esto los judíos aun más intentaban matarlo, porque no solo quebrantaba el sábado, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.” (Juan 5:18).
    Esto dijeron sus padres porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesaba que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga.” (Juan 9:22).

    porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos.” (Hebreos 10:34).

Eso ocurrió cuando el ciego de nacimiento fue curado y lo adoró:
Oyó Jesús que lo habían expulsado y, hallándolo, le dijo:
¿Crees tú en el Hijo de Dios?
36 Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?
37 Le dijo Jesús: Pues lo has visto; el que habla contigo, ese es.
38 Y él dijo: Creo, Señor y lo adoró.” (Juan 8:35-38).




Aquí cuando Tomás vio a Jesús resucitado, lo reconoció como Señor y Dios (Kyrios y Theos)
Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!” (Juan 22:28).


a- La principal predicación de los apóstoles era Jesucristo como Señor y Cristo
Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha hecho Señor y Cristo.” (Hechos 2:36).

Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando la paz por Jesucristo; éste es el Señor de todos.” (Hechos 10:36).

Porque no hay diferencia de Judío y de Griego: porque el mismo que es Señor de todos, rico es para con todos los que le invocan:” (Romanos 10:12).

b- El eunuco de la reina Candace de Etiopía creyó y confesó:
35 Entonces Felipe, abriendo su boca y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.
36 Yendo por el camino llegaron a un lugar donde había agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua, ¿qué impide que yo sea bautizado?
37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Él respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.” (Hechos 8:35-37).¡ Aquí creer también era la condición!!!!


Y, Finalmente...
c. La predicación de Pablo Y Silas estaba de acuerdo con Hechos 10:9

30 Los sacó y les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa.” (Hechos 16:30,31)
.
21 testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.” (Hechos 20:21).


    2. Confesar a Jesucristo como Señor es...
    a. Que somos siervos y pertenecemos a Él
    PABLO, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,” ( Romanos 1:1).
    Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios del cual yo soy, y al cual sirvo,” (Hechos 27:23).
    b. Que estamos dispuestos a hacer su voluntad

No sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres; sino como siervos de Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios;” (Efésios 6:6).

    3. Para los gentiles - Era sentencia de muerte confesarle a Jesús como Señor por parte de emperador romano. Así que uno tenía que estar convencido por el Espíritu Santo y dispuesto a pagar con su vida para confesar a Cristo como Señor y salvador. Pero primeramente tenía que oír y creer. Esa era y sigue siendo la condición.    "Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios dice de Jesús: «¡Sea anatema!», como tampoco nadie puede exclamar: «¡Jesús es el Señor!», sino por el Espíritu Santo." (1 Corintios 12:3).

    C. Ahora llegamos al versículo 10. Que también es muy importante

porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. (Romanos 10:10).


    1. Somos justificados por la fe
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,” (Romanos 5:1).

porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.” (Efesios 2:8).

En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación,y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,” (Efesios 1:13). Hay que oír la palabra para despues creer!!!

Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.” Romanos 10:4

    2. Cuando uno confiesa, recibe salvación

ya que todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo.” (Romanos 10:13).
Empero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual también hablé: nosotros también creemos, por lo cual también hablamos;” (2 Corintios 4:13).

a. Lo que sale de los labios debe estar de acuerdo con lo que está en el corazón
7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:
8 »"Este pueblo de labios me honra, más su corazón está lejos de mí,” (Mateo 15: 7,8). 
 
El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca bien; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca mal; porque de la abundancia del corazón habla su boca.” (Lucas 6:45). 
 
Así que, si al oír la palabra estoy lleno de fe, en el corazón; voy confesar le a Jesucristo como mi señor y recibir la salvación. Dios quiere que ocurra de esta forma.

D. Los versículos 11,12 y 13 hablan de la universalidad de esta salvación

11 La Escritura dice: Todo aquel que en él cree, no será avergonzado,
12 porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que lo invocan;
13 ya que todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo.” (Romanos 10:11-13).
El versículo 11 dice que cualquiera, “...todo aquel que cree” no será confundido o avergonzado. Ya el versículo 12, dice que Dios no hace acepción entre judío o griego, es “Señor de todos” y “Rico para con todos” que lo invocan. Mire tamaña importancia, pues Dios repite que “todo aquel”. o sea, cualquiera que invocare el nombre del Señor será salvo. A Dios sea la gloria!
Espero que esa breve meditación ayude en la comprensión del texto que es de mayor relevancia para la fe cristiana: La necesidad de creer con el corazón y confesar con la boca que Jesucristo es el Señor, para recibir la salvación. Todos los que no hacen aquí en la tierra, lo harán en el juicio.

Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y de los que en la tierra, y de los que debajo de la tierra;
Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, a la gloria de Dios Padre.” (Filipenses 2:10,11).

Luiz Antonio de Oliveira Cunha
Licenciado en Teología
Con Posgrado en Consejería.









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