quarta-feira, 30 de março de 2011

Dios no quiere que ninguno perezca




En la actualidad, al querer resucitar la filosofía Agustina/ calvinista, un grupo de personas tuercen la Biblia sin ningún remordimiento. Dicha filosofía, es la más antropocéntrica que ya hubo, pues para sostener lo que enseñó un hombre, los hombres tergiversan la palabra del Dios santo, queriendo decir que el Señor no dijo lo que dijo. Pero sea Dios veraz y todo hombre mentiroso! Para mejor entender el problema, queremos citar los escritos de unos de los más prominentes teólogos calvinistas.

El apóstol Pedro afirma claramente que Dios no quiere que ninguno perezca.El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 P. 3:9).
¿Cómo podemos armonizar este versículo con la predestinación? Si no es la voluntad de Dios elegir a todos para salvación, ¿cómo puede decir la Biblia, pues, que Dios no quiere que ninguno perezca?

En primer lugar, debemos entender que la Biblia habla de la voluntad de Dios en más de una manera. Por ejemplo, la Biblia habla de lo que llamamos la voluntad eficaz y soberana de Dios. La voluntad soberana de Dios es la voluntad por la cual Dios hace que ocurran las cosas con absoluta certeza. Nada puede resistir la voluntad de Dios en este sentido. Por su soberana voluntad El creó el mundo. La luz no podría haber rehusado resplandecer.
La segunda manera en que la Biblia habla de la voluntad de Dios es con respecto a lo que llamamos su voluntad preceptiva. La voluntad preceptiva de Dios se refiere a sus mandatos, sus leyes. Es la voluntad de Dios que hagamos las cosas que El manda. Tenemos la capacidad de desobedecer esta voluntad. De hecho, quebrantamos sus mandamientos. No podemos hacerlo impunemente. Lo hacemos sin su permiso o aprobación. Sin embargo, lo hacemos. Pecamos.
Una tercera manera en que la Biblia habla de la voluntad de Dios se refiere a la disposición de Dios, a lo que le agrada. Dios no se deleita en la muerte del inicuo. Hay un sentido en que el castigo del inicuo no produce gozo a Dios. Escoge hacerlo porque es bueno castigar la maldad. Se deleita en la justicia de su juicio, pero le "entristece" que tal justo juicio deba ser llevado a cabo. Es algo así como un Juez sentándose en un tribunal y sentenciando a su propio hijo a la cárcel.
Apliquemos estas tres posibles definiciones al pasaje en 2 Pedro.
Si tomamos la afirmación general: “Dios no quiere que ninguno perezca”, y le aplicamos la voluntad eficaz y soberana, la conclusión es obvia. Nadie perecerá. Si Dios decreta soberanamente que nadie perezca, y Dios es Dios, entonces ciertamente nadie perecerá jamás. Esto sería, pues, un texto probatorio no para el arminianismo, sino para el universalismo. El texto, pues, probaría demasiado para los arminianos.
Supongamos que aplicamos la definición de la voluntad preceptiva de Dios a este pasaje. Entonces el pasaje significaría que Dios no permite que nadie perezca. Esto es, prohíbe que la gente perezca. Es contra su ley. Si las personas, pues, siguieran adelante y perecieran, Dios tendría que castigarla por perecer. Su castigo por perecer sería perecer más. ¿Pero cómo puede alguien perecer más que perecer? Esta definición no funciona en este pasaje. No tiene sentido.
La tercera alternativa es que Dios no se deleita en que la gente perezca. Esto encaja con lo que la Biblia dice en otros lugares acerca de la disposición de Dios hacia los perdidos. Esta definición podría encajar en este pasaje. Pedro puede estar diciendo aquí, simplemente, que Dios no se deleita en que alguien perezca.
Aunque la tercera definición es posible y atractiva para usarla en resolver este pasaje con lo que la Biblia enseña acerca de la predestinación, hay, sin embargo, otro factor a considerar. El texto dice más que, simplemente, “Dios no quiere que nadie perezca”. La cláusula entera es importante: “... sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
¿Cual es el antecedente de ninguno? Es claramente nosotros. ¿Se refiere nosotros a todos nosotros los seres humanos? ¿O se refiere a nosotros los cristianos, el pueblo de Dios? A Pedro le agrada hablar de los elegidos como un grupo especial de personas. Creo que lo que está diciendo aquí es que Dios no quiere que ninguno de nosotros (los elegidos) perezca. Si eso es lo que quiere decir, entonces el texto requeriría la primera definición y sería un fuerte pasaje más a favor de la predestinación.
De dos maneras diferentes el texto puede armonizar fácilmente con la predestinación. De ninguna manera apoya el arminianismo. Su otro único posible significado sería el universalismo, que lo haría entonces entrar en conflicto con todo lo demás que la Biblia dice en contra del universalismo ( Sproul).

Es una lástima que alguien que se nombre teólogo escriba tales absurdos e que teniendo la Biblia en sus manos, no quiera entender lo que dice Dios! O en el afán de defender las enseñanzas de Calvino como expiación limitada y predestinación (antropocentrismo) ignoran lo que el Espíritu Santo revela en el texto bíblico.

El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 P. 3:9).




1. El libre albedrío en la Biblia


Y a este pueblo dirás: Así ha dicho Jehová: He aquí pongo delante de vosotros camino de vida y camino de muerte.” (Jeremias 21:8 ).
Que han dejado el camino derecho, y se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, hijo de Bosor, el cual amó el premio de la maldad”. (2 Pedro 2:15 ).
Así dijo Jehová: «Paraos en los caminos, mirad y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino. Andad por él y hallaréis descanso para vuestra alma». Más dijeron: «¡No andaremos!»( Jeremías 6:16).
Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a perdición, y muchos son los que entran por ella.
Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” (Mateo. 7:13,14).
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.“ (Apocalípsis 3:20).


Desde el Edén, Dios dio oportunidad al hombre de eligir de eligir entre el bien y el mal, la bendición y la maldición, camino de vida o camino de muerte. Al hombre le tocaba no comer del árbol del conocimiento de bien y del mal, entrar en el arca o no, entrar por el camino de vida o no. Sin ningún perjuicio para su soberanía, pues Él, el propio Dios estableció así. Ya en el Nuevo Testamento, Jesús aconseja a la gente que entren por el camino angosto y en Apocalípsis, Jesús esta a la puerta y golpea. Si alguien abre la porta, Él entra y comparte, mas solo si uno le abre la puerta.


2. Dios quiere salvar a todos
Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador;El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad.” (1 Timoteo 2:3,4).
El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2 Pedro 3:9).
La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a toda la humanidad”. (Tito 2:11)

a. Por eso envió a Su Hijo a morir por todos

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.” (Isaías 53:6).
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16).
Porque Cristo, cuando aún éramos flacos, a su tiempo murió por los impíos.” (Romanos 5:6 ).Murió por los impíos, y no por los elegidos.

Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: Que si uno murió por todos, luego todos son muertos;” (2 Corintios 5:14).

b. Y nos envió a predicar a todos

15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
16 El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado.” (Marcos 16:15,16).
Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios: y cualquiera que ama al que ha engendrado, ama también al que es nacido de él.” (1 Juan 5:1).

Y verá toda carne la salvación de Dios.” (Lucas 3:6).
c.  La universalidad de la salvación

Con abundantes versículos hemos comprobado Que Dios quiere salvar a todos y Cristo murió por todos. ¿ Por qué entonces todos no son salvos, como dice el Sr. Sproul, cuando habla de universalismo? Porque como hemos demostrados en los versículos arriba mencionados, el Señor ha dado el libre albedrío. El hombre escucha el mensaje del evangelio pero lo acepta o no.

6 Pero no todos obedecieron al evangelio, pues Isaías dice: «Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?»” (Romanos 10:6).

26 Pero a cualquiera que me oye estas palabras y no las practica, lo compararé a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena.
27 Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina».” (Mateo 7:26,27).
39 Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí;
40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida.” (Juan 5:39,40).


¿ En dónde está la predestinación y la elección calvinista en 2 Pedro 3:9?
En ninguna parte, sino que el Dios soberano ratifica su deseo de salvar a todos, y no solamente se entristece cuando castiga. Dios no tiene placer que el impío muerra en su pecado, pues sabe que su alma estará eternamente en tormentos. ¡ Eso El Señor no quiere! Por eso les da oportunidad de arrepentimiento.


°32 Porque yo no quiero la muerte del que muere, dice Jehová, el Señor. ¡Convertíos, pues, y viviréis!” (Ezequiel 18:32).


11 Diles: Vivo yo, dice Jehová, el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino y que viva. ¡Volveos, volveos de vuestros malos caminos! ¿Por qué habéis de morir, casa de Israel?” (Ezequiel 33:11).


Conclusión

Nuestra intención no es aqui contender con nadie, sino ayudar a echar una luz, a través de la Palabra de Dios en un tema de la mayor importância que es la salvación. Lastimosamente, el calvinismo aprisiona la gente a un sistema filosófico perverso y hace que la gente solo crea e, sus cinco puntos, su tulip, como si fueran la verdadera doctrina bíblica, y la gente por ellos enseñada cierran el corazón y miran las otras opiniones de una forma apasionada. Que esa meditación ponga un granito de arena y ayude en mejor comprensión de las doctrinas bíblicas. Por eso tenemos un mensaje actual y urgente:

¡Dios quiere salvar a todos!













2 comentários:

  1. HERMANO LO FELICITO POR EXPONER CLARAMENTE LA PALABRA DE DIOS, EN ESTE TIEMPO DE TANTA CONFUSION. EDWARD

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    1. Gracias, Edward! Por favor ore por ese ministerio. Bendiciones!

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